O lo que significa lo mismo, unos cuantos consejillos:
* Antes de iniciar la dieta ¡convenientísimo! haber leído el libro, o libros... No vale empezar llenando nuestra despensa y frigorífico con ¡todo! lo que por ahí se lea, para acabar luego preguntando... qué es una CS o qué significa PV... ; )

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Mentalizarnos de que vamos a empezar un régimen (y esta vez, será el redefinitivo) porque... con el Método Dukan, estamos acostumbrando a que nuestro cuerpo trabaje y se esfuerce -no poco sino mucho- (haciendo que nuestros riñones e hígado trabajen ¡el doble! y, de ahí, la conveniencia de cumplir con otro tip, el de beber mucha agua y a ser posible, incluyamos infusiones de té verde porque, además, las dietas protales nos hacen perder mucho líquido); para que, gracias a la ausencia de ciertos alimentos, esa pérdida de peso se produzca -paulatinamente- y no se recupere, ojalá, jamás. Es por esto, que la introducción de los alimentos se realice por fases que duran, determinado tiempo -dependiendo de los kilos que nos sobren- y... si empezamos a salirnos del régimen (readaptándolo como nos plazca), o a pecar con algunos alimentos que no entrarán a formar parte de nuestra dieta, a partir de ciertas fases, lo que estaremos consiguiendo es darle eso que reclama, mucho más pronto de lo que toca y... nuestro organismo, por culpa de tanta restricción/¿recompensa? no es por nada pero... acabaría majara, por no saber si está a régimen, de paseo, de crucero y, ante la duda, almacenaría todo, tanto en el cuerpo como en su memoria. Por lo tanto, en el momento que esto ocurra, será como empezar... ¡de cero! Y claro, empezar tantas veces ésta u otras dietas, al final, ya se sabe... nuestro cuerpo se convierte en un yo-yo ¡sin control! y pudiéramos llegar a encontrarnos con una serie de problemas, lamentablemente, no muy satisfactorios para nuestra salud (y es aquí, donde os remitiría a la página 133 del libro). ; (
Tenedlo en cuenta, ¿vale? Yo sé que cuesta porque, yo, también me he saltado muchas, muchísimas dietas a la par que me he gastado tantísimo dinero con el rollazo de la gordura que, hoy, tendría un chaletazo en las Bahamas y, ya véis, con tanto rebote, que si ahora engordo, ahora adelgazo, al final mi cuerpo sin apenas ingerir alimento me dió un toque y me dijo... "Mira, chavala, a tí te llaman para Supervivientes, y acabas el programa con ¡130 kilos!". Por esto mismo si, yo, que soy inconstante, impaciente, indecisa y desorganizada (eso sí, menos en el trabajo, wink!), hoy, me he ¡mentalizado! y estoy consiguiendo evitar la tentación de tomarme un buen vinito (¡arf! ¡arf!) os digo que... ¡se puede! y no hay tentación que ¡pueda conmigo! Cuesta lo mismo decir un sí, como un no...
Todavía me faltan tres meses para poder disfrutar una comida de gala (en la que me vestiré de tiros largos y me pondré pamela) y estoy segura de que podre aguantar hasta que llegue ese día... ¿sí o sí! ¡Sí!
* Hay que comer siempre que se tenga hambre, antes de que haga su aparición, la tan temida... ¡tentación! No hace falta repetir que, convenientemente (por no imponer obligación alguna porque cada uno/a, sabrá lo que quiere), sean alimentos permitidos y de vez en cuando, pueda incluirse alguno tolerado (máximo al día, ¡dos!)...
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No saltarse ni una sola comida de las cinco diarias recomedadas -aunque pueden ser más, dejando tiempo ¡para la digestión!- porque, en caso contrario, nuestro organismo acabará almacenando las reservas de los alimentos que esporádicamente ingerimos, temiendo no recibir lo que necesita, a su debido tiempo... Es mejor darle ritmo al cuerpo a base de "yo como/él quema" porque, indudablemente, si no recibe el aporte energético suficiente, llegará el cansancio, la apatía, la monotonía y el descontento... Así que, ¡a comer se ha dicho!
* Abusar de los
aromas, esencias y colorantes alimentarios (como todo buen Gourmet) para dar sabor y color a nuestros platos, ya que no reporta ninguna caloría y... mejoran, un montón, nuestras presentaciones. Ya se sabe que la comida entra más por los ojos que por el estómago por lo tanto, habrá que probar, ¿no creeis? Ídem, con las
especias porque... mejor recurrir a ellas que a la sal, tan perjudicial cuando abusamos de ella -utilizándola sin control-, como condimento... Si no pudiéramos prescindir de la sal, que sea Yodada, por favor...
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Beber de un litro y medio a dos litros de líquidos al día, como regla "general" (mayor o menor cantidad, dependiendo de algunos factores como talla, peso, esfuerzo físico, etc). Agua, preferiblemente... incluso añadiendo un chorrito de limón o vinagre de sidra de manzana en un vaso de agua, endulzada con aspartamo porque... ese dulzor (hablaremos del
vinagre de sidra, y de sus beneficios, en breve), engaña a nuestro cuerpo y la sensación de tener hambre, desaparece. También puede ser con Gas, Gaseosa (casi siempre, es edulcorada), Coca-cola Light, Coca-cola Zero, Pepsi Light, Pepsi Ligth con sabor a Lima, Aquarius "sin azúcar", Nestea "sin azúcar", Red Bull "sin azúcar" (sin abusar, ¿eh?), muchas infusiones de Té Verde mezcladitas con Té Rojo, si hay demasiada retención de líquidos, etc... Y aquello de que no se deba comer durante las comidas, otro mito erróneo porque... ¿acaso si comemos una sopa no se trata de un líquido? por nombrar, un simple ejemplo. Sí, es recomendable beber durante las comidas porque mientras se come se incrementa el volúmen del contenido gástrico y, por lo tanto, antes nos saciamos... Que no se me olvide, personas con problemillas de aerofagia, abstenerse de consumir líquidos con burbujitas. ¡Ah! y aunque algunos/as digan que beber líquidos "frios" no ayuda a adelgazar por probar, digo yo que por probar, tampoco se pierde nada. Gracias.
* Asegurarnos ¡siempre! de tener nuestra despensa y frigorífico, ¡al día! Y no me refiero al tema de la fecha de caducidad sino a que no nos tiene que faltar ¡de nada! de lo que podemos y, debemos comer, durante la dieta. Recordemos que el salvado de avena es... ¡imprescindible!
* Antes de consumir un alimento -más aún, durante las primeras semanas- llevar la lista de los permitidos pegada en la frente, si hace falta... : P
* Comer fuera de casa, sí, puede ser un problema pero... si en el restaurante pedimos que nos hagan todo a la plancha sin aceite, con un poquito de por favor, supongo y espero, no habrá problema. Para el picoteo, si salimos, aunque no vayamos ni de bar ni de restaurante, de compras, por ejemplo... hay que acostumbrarnos a llevar siempre ¡algo permitido! en el bolso/cartera/mochila/bolsa y en un tupper. Un trozo de bizcocho, una torta, un par de magdalenas (todo esto, por descontado, Dukan), unos palitos de surimi, un batido light (hecho por nosotros/as mismos/as) o unos bastoncillos de regaliz (fresco y puro, no del tipo golosina), para evitar tentaciones... Tentaciones que al principio son muchas pero al mes, o así, por arte de mágia ¡desaparecen! Algunas, incluso, nos hemos atrevido a llevar langostinos cocidos para picotear en el cine... sin pelar, claro, porque entretiene ¡más! : )

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Realizar ejercicio físico durante 30 minutos al día (aumentar el tiempo, si se producen los inevitables "estancamientos"). Sí, 30 minutos es suficiente así que... excusas para no hacerlo, las justas. Caminar a marcha rápida, es un buen modo para quemar esa grasita albergada durante tanto tiempo en nuestro cuerpo, más aún, si nos acostumbramos a realizarla, repito, ¡todos los días! Vale que algún día no podamos porque, cierto, una gripe -por ejemplo- (más aún durante estas fechas) nos impida salir de casa pero en cuanto recarguemos pilas... ¡a la calle a que nos dé el aire! También, en la medida de lo posible, hay que olvidarnos del ascensor... sí, cuesta, pero al menos... si no hacemos uso de la escalera al subir, que sea al bajar, ¿vale? Por supuesto, si aparcamos el coche a dos manzanas de casa, también ayuda. Y si tenemos garaje, no importa... Nos levantamos más pronto, y antes de acercarnos por el garaje y por norma, ¡dos vueltas a la manzana! por prescripción personal, y voluntaria... Poquito a poco, iremos cogiendo ritmo... Si nos apuntamos al gimnasio, a natación, a pilates, a tenis o a clases de baile, los resultados -probablemente- lleguen mucho antes de lo estipulado así que...
* Antes de abandonar o desfallecer en el camino, acceder al
servicio de Coaching Personal que se nos ofrece en la web oficial de la dieta, accediendo al mismo, clicando sobre el logo que aparece arriba de todo en la barra lateral izquierda de este Blog (para que no tengáis que buscar nada) porque, tras rellenar todos los datos que se nos soliciten para obtener nuestra curva de la felicidad -si todavía no estáis registrados/as en su página-... podamos contar con uno de los servicios pioneros en cuanto al tema de la
Dieta Personalizada e Interactiva se refiere y, sin movernos de casa...
* Imágenes obtenidas de la red cuya autoría pertenece a... Maitena. ¡Gracias!
¿Será por motivaciones, llegar a alcanzar nuestro objetivo
a cambio de tan poquito esfuerzo? ; )...